Naufal Urfi Dhiya'ulhaq y Ahmad Restu Dwikelana recorrieron las laderas de Java buscando lo que la ciencia consideraba inexistente en la región: la familia de las arañas fantasma o Anyphaenidae. Al examinar los ejemplares recolectados en Bogor y Purworejo, los investigadores confirmaron que estos diminutos seres pertenecen al género Rathalos, cuya presencia solo se había documentado previamente en el territorio continental de China.

La identificación se basó en un análisis minucioso de sus estructuras reproductivas. El macho de esta nueva especie presenta una característica única de cuatro lóbulos, mientras que la hembra posee una placa triangular y conductos en forma de S. Estos detalles anatómicos, invisibles al ojo inexperto, separan a la Rathalos inagami de sus parientes más cercanos en el continente asiático.

La arquitectura de la Rathalos inagami revela un diseño preciso. A diferencia de otras arañas de saco, posee su espiráculo traqueal —un orificio respiratorio— situado exactamente en el centro del vientre, una marca distintiva de su linaje. Para el equipo de Species Obscura y el profesor Purnama Hidayat, de la Universidad de IPB, el descubrimiento subraya la importancia de los hábitats secundarios.

En una isla donde el bosque natural original se ha visto reducido a una pequeña fracción de su extensión histórica, estas arañas han encontrado un santuario en las plantaciones de bambú. Allí, protegidas por el verde de las hojas que ellas mismas manipulan para construir sus hogares, estas pequeñas criaturas han permanecido ocultas hasta que la curiosidad de un grupo de investigadores locales decidió, finalmente, ponerles nombre.