Tres años antes, Makenna había sufrido una lesión cerebral anóxica: falta de oxígeno, daño en el cerebro. Los paramédicos la reanimaron en el lugar. Pasó cerca de siete meses en rehabilitación hospitalaria. La lesión afectó a su movilidad, pero también al habla y a la motricidad fina.
Lo que puso en marcha todo lo demás fue una escena sin drama: el recreo. Makenna quería jugar con los otros niños y no podía llegar hasta donde estaban. Al norte de la calle 33 no había un solo parque infantil accesible en toda la ciudad. El único de Saskatoon estaba en Brighton Core Park, en el extremo este, abierto desde julio de 2021.
Brittany y Justin Hiebert empezaron a recaudar a principios de 2025. Barbacoas, rifas, pedidos de flores de pascua y plantas, noches de bingo. Llegaron subvenciones de Sandbox Mutual Insurance, de Synergy Credit Union y del programa provincial de equipamiento escolar. Aun así, en noviembre de 2025 el dinero no alcanzaba ni para la primera fase. El proyecto estaba pensado en dos etapas separadas por años.
En diciembre llegó la donación de una empresa local y las dos fases se construyeron a la vez, durante el verano.
El resultado no es una rampa añadida a un parque convencional. Hay paneles interactivos a la altura de la plataforma y también a ras de suelo, un balancín con asiento adaptado, barras paralelas y de mono bajas junto a las altas de siempre, y una caseta de meriendas con ventanilla y una plataforma dimensionada para una silla de ruedas. Los colores, amarillo y morado, los eligió Makenna.
El parque está abierto fuera del horario escolar a los vecinos de los barrios de alrededor. No se construyó para una escuela; se construyó para un lado de la ciudad que no tenía nada parecido.
Queremos crear una ciudad y una cultura donde el juego sea accesible y no haya que pelear por ello cuando ocurre un accidente.
Lo dice Brittany Hiebert, que peleó por ello. «Era un sueño hecho realidad», contó el día de la inauguración. «Han sido unas semanas emocionantes desde que abrió, ver a todos los niños salir corriendo, e incluso conocer aquí a algunos amigos.»
La escuela St. Anne cumple cincuenta años en 2026. Es su segundo parque, y el segundo de Saskatoon.