La escuela es la Government Mahatma Gandhi Sandipani Higher Secondary School, en el barrio residencial de la empresa pública BHEL, en Bhopal, capital del estado indio de Madhya Pradesh. Muchos de sus alumnos vienen de familias de trabajadores manuales. Algunas emigraron desde Jharkhand, Bihar y Bengala Occidental.

Shukla, doctora y profesora de ciencias y biología, ha reunido allí un laboratorio con lo que otros desecharon. Unos viejos bancos de metal soldado sirven ahora de armazón para los modelos de matemáticas. Unos neumáticos usados se convirtieron en un juego de cálculo que se aprende tocando. Para explicar la presión y la fuerza, fijó 750 clavos en un tablero. Así los alumnos pueden comparar lo que hace un solo clavo con lo que hacen cientos repartidos sobre la misma superficie.

Su razonamiento es sencillo. Quien memoriza un dibujo del libro puede repetirlo sin entenderlo. Quien lo modela en arcilla, en cambio, tiene que pensar cómo se relacionan las partes, dónde empieza un órgano y dónde termina el otro. Dos de los alumnos que trabajaron en los modelos son Sumit Vishwakarma, de décimo curso, y Rudransh.

El laboratorio es solo una parte de su trabajo. Shukla lleva unos quince años dedicada al aprendizaje por proyectos, a la educación ambiental y a la orientación de sus alumnos. En el patio hay un mapa de árboles en el que cada ejemplar tiene su propio código QR. También impulsó un proyecto llamado «Plant Emotion». Cada mañana abre la jornada con diez o quince minutos de actividades: pregunta a los alumnos cómo se sienten y enseña a través de historias. Según el medio indio ETV Bharat, algunos de sus antiguos alumnos han llegado a los institutos tecnológicos IIT, a la escuela de medicina AIIMS y a la administración pública.

Un viernes, hacia las seis de la tarde, recibió un correo electrónico. Le comunicaba que había ganado el Premio Nacional al Docente. El 5 de septiembre, Día del Maestro en la India, la presidenta Droupadi Murmu le entregó el galardón en el Vigyan Bhawan de Nueva Delhi. Fue una de las 82 personas premiadas en todo el país.

El nombre de la escuela también tiene su historia. Estos centros se llamaban antes CM RISE, y el actual jefe de gobierno del estado, Mohan Yadav, los renombró en honor al sabio Sandipani. Según la tradición hindú, Sandipani enseñó a Krishna en un ashram de Ujjain, a unos 190 kilómetros de Bhopal.

En el aula de Shukla, los azulejos rotos siguen sobre la mesa. Cada nuevo grupo de alumnos los convierte en algo que antes no entendía.