En este espacio de creación en Vigo, el proceso de estampación botánica prescinde de los tintes sintéticos para confiar en la química primaria de la tierra. Uxía, Nuria y Antía utilizan taninos naturales, hojas de eucalipto y aguas cargadas de hierro para que los pigmentos vegetales se adhieran de forma permanente a la seda, el lino o el algodón. Es un ejercicio de paciencia donde cada pieza, al ser retirada del contacto con el calor, revela un diseño imposible de repetir.

El conselleiro de Empleo, Comercio y Emigración, José González, ha visitado el taller para reconocer una labor que une el conocimiento tradicional con una visión técnica contemporánea. Esta iniciativa es una de las 110 actividades programadas en las cuatro provincias gallegas para celebrar un oficio que busca su continuidad a través de la innovación y el relevo generacional.

La técnica del contacto botánico requiere alcanzar temperaturas precisas, cercanas a los 71 grados centígrados, para que las fibras de proteína como la seda acepten el pigmento transferido. Es un proceso que exige un dominio absoluto de los mordientes metálicos y los tiempos de cocción, transformando un elemento cotidiano como un clavo oxidado en una herramienta esencial para oscurecer los matices de una hoja.

Bajo el lema "Con el corazón en el oficio", esta edición de los Días Europeos de la Artesanía se celebra de forma simultánea en 25 países. En Vigo, las puertas de Las flores de Greta se abrirán nuevamente para impartir talleres de iniciación a la estampación botánica, permitiendo que otros descubran el rastro que deja el bosque cuando se encuentra con el tejido.