Para un ciudadano que utiliza una silla de ruedas o alguien con una discapacidad invisible, la diferencia entre existir y participar reside a menudo en detalles que las leyes generales no alcanzan a ver. Aunque Japón ratificó la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad hace más de una década, la verdadera integración se mide en la capacidad de un individuo para trabajar, estudiar y moverse por su barrio sin que el entorno le dicte sus límites.

El equipo liderado por Goto ha adaptado y validado culturalmente los Indicadores de Rehabilitación Basada en la Comunidad (J-CBR-Is). El proceso no fue una simple traducción de documentos de la Organización Mundial de la Salud; requirió un análisis minucioso de la realidad social japonesa, sometiendo cada indicador a la revisión de expertos y al testimonio directo de personas con discapacidad. Los resultados, confirmados mediante una amplia encuesta nacional, muestran una alta fiabilidad y permiten, por primera vez, comparar los progresos de Japón con los de otras naciones bajo un mismo estándar global.

Bajo las suelas de los transeúntes en cualquier estación de tren japonesa, se siente el relieve amarillo de las baldosas podotáctiles, un invento de Seiichi Miyake que nació en Okayama para guiar a los ciegos y que hoy es un estándar mundial. Esos puntos y líneas en el suelo son el recordatorio físico de que la autonomía se construye con precisión técnica y voluntad política. Sin embargo, la infraestructura física es solo la mitad de la historia.

La validación de estos nuevos indicadores pone el foco en lo que ocurre después de que la persona cruza la rampa. Desde abril de 2024, las empresas privadas en Japón están obligadas por ley a proporcionar ajustes razonables para sus empleados. La herramienta desarrollada en Tsukuba permite ahora medir si estos cambios están logrando que esos 642.178 trabajadores con discapacidad se sientan verdaderamente parte de su comunidad o si las barreras sociales, a menudo más resistentes que el hormigón, siguen intactas.