El quinto Campamento Internacional de Formación en Agroecología Campesina se dedicó este año a la avicultura con métodos agroecológicos. Cada edición ha tenido su oficio: la revitalización de los suelos y los biofertilizantes en 2022, la producción de semillas hortícolas en 2023, los bioprotectores en 2024. El corral llegó después del suelo y de la semilla, como llega en la vida de una granja.
Sonko nació a comienzos de los años setenta en Bandjikaky, es jola, y su recorrido empezó cerca de casa: presidenta del grupo de promoción femenina del distrito de Niaguis en 1999, tesorera general de la asociación de jóvenes agricultores de Casamance dos años más tarde. Su marido, maestro, murió cuando ella tenía cinco hijos pequeños. Hoy dirige «Nosotras Somos la Solución», nacido en Dakar en 2011 durante el Foro Social Mundial y reorganizado en 2014 para que fueran las propias campesinas quienes lo gobernaran. La soberanía alimentaria, dice, está al alcance de la mano, pero hay que atreverse a cambiar y comprometerse con la agroecología.
El nombre completo del centro, Karonghen Wati Naaning, significa en jola «revitalización de las prácticas endógenas». Bajo ese techo se hace agricultura, ganadería, piscicultura, apicultura y transformación de alimentos, y se producen semillas orgánicas, biofertilizantes y bioprotectores. Las máquinas de procesado no existen: el mortero, la mano de mortero y las herramientas de madera hacen el trabajo.
La participante de mayor edad fue Fanta Condé, llegada de Guinea, defensora de la agricultura sostenible. El pueblo estuvo representado por Alassane Ndiaye, jefe de la aldea de Niaguis y presidente de la asociación de jefes de aldea, y la ceremonia de apertura la presidió Idy Gomel Bâ, subprefecto adjunto de Niaguis. Los campamentos no son solo para las integrantes del movimiento: también acuden agricultores, investigadores y estudiantes.
La red cubre ocho países desde hace años, y en julio de 2026 se sumó una rama togolesa. En Niaguis, esa geografía se reduce a una semana de trabajo compartido, a un patio sin cerca y a la costumbre de enseñar lo que una sabe.