Harisyah cultiva palma aceitera y piña. Su pueblo se asienta sobre turba blanda, cerca de la desembocadura del río Siak, frente a la isla de Bengkalis. Es un suelo que apenas soporta peso, y durante mucho tiempo la madera de los manglares sirvió para sostener los cimientos de las casas. Cuando desaparecieron los árboles, la costa quedó sin protección. En la vecina aldea de Mengkapan, investigadores de la Universidad de Riau midieron una erosión de 6,43 metros al año. La marea alta inunda las casas, y hay cada vez menos cangrejos de fango y moluscos, que las familias comían y vendían.

Harisyah aprendió qué eran los manglares en 2011, en un curso de acuicultura en las islas Meranti, donde le explicaron cómo filtran el agua salobre. Después pasó años recorriendo el distrito de Siak para visitar a los grupos que ya restauraban la costa. De ellos aprendió a plantar y también a organizar a una comunidad.

En 2018 los vecinos lo eligieron jefe del pueblo, y él destinó fondos locales a plantar manglares. Cuando perdió la reelección, le costó sostener el trabajo. En una ocasión, un derrame de petróleo destruyó 5.000 plántulas del vivero.

En 2024 volvió a contactar con los grupos de conservación. Las plántulas de este año llegaron del centro de gestión de cuencas BPDAS Indragiri Rokan y de socios como Yayasan Gambut, el Global Environment Centre y Aramco Asia Singapore. Harisyah las concentró en las cerca de 25 hectáreas de Beting Selayang, que ahora quiere convertir en vivero.

«Vamos a usar este lugar como vivero para las nuevas plántulas», dijo. De allí saldrá la próxima tanda de árboles.

Su esfuerzo se suma a una tarea mucho mayor. En 2020, el Gobierno indonesio prometió restaurar 600.000 hectáreas de manglares antes de 2024, y la mayor parte de esa meta no se cumplió. En Tanjung Kuras, los pescadores que faenan junto a las zonas replantadas ya han notado los primeros indicios de que el ecosistema se recupera.

Sobre los años en que trabajó casi sin apoyo de ninguna institución, Harisyah dice: «Seguimos adelante. Aunque estés solo, sigue adelante».