El doctor Amrit, cirujano ortopédico del Chapra Sadar Hospital, decidió operar allí mismo. Lo asistió el anestesista Amaresh Kumar. Practicaron una hemiartroplastia bipolar: retirar la cabeza y el cuello del fémur dañados, conservar la cavidad natural de la cadera del paciente y sustituir el hueso perdido por un implante.
La elección no era arbitraria. La sangre que alimenta la cabeza del fémur sube por el cuello a través de vasos finísimos, y una fractura desplazada los desgarra. Aunque se atornille el hueso y se le devuelva su forma, la cabeza a menudo muere o nunca llega a soldar. Reemplazarla es, en pacientes de esa edad, la vía que devuelve la marcha.
La operación se cubrió íntegramente con Ayushman Bharat, el esquema nacional que paga a los hospitales por paquetes cerrados: implante, anestesia, estancia y seguimiento en una sola tarifa. Los hospitales públicos pueden retener ese reembolso, y varios estados lo han usado para equipar sus centros de distrito.
Los hospitales Sadar son el escalón distrital del sistema público de Bihar, por encima de los centros comunitarios y por debajo de los hospitales universitarios. Durante años, las derivaciones ortopédicas de los distritos al norte del Ganges viajaban a Patna, a unos setenta kilómetros de camino. Para una familia rural, esa distancia se mide en jornales perdidos y camas de hospital privado.
Bharat Ram se recupera. En estos casos el reloj cuenta: los protocolos buscan poner al paciente de pie con andador en las primeras cuarenta y ocho horas. Lo que cambió en Chapra no fue solo una articulación, sino el mapa de lo que un distrito puede resolver por sí mismo.