Katherine Cure, bióloga de peces del Australian Institute of Marine Science, llegó con otra manera de mirar. Durante cerca de ocho o diez años de colaboración, ella y los guardas midieron lo que ocurría entre los dos ecosistemas del mar bardi jawi. El resultado: diez especies de importancia cultural se desplazan entre arrecife y manglar mucho más que las demás. Cuatro de ellas presentan ejemplares de mayor tamaño en el manglar, aunque sean más abundantes en el arrecife: los peces grandes buscan las raíces.

Entre esas especies está el barrambarr, el pez de labios azules que los científicos llaman Choerodon schoenleinii, y también el gambarl, el pez cirujano de cola anillada. Los datos son nuevos. El conocimiento no lo era.

Lo sabíamos casi todo. Pero la ciencia lo confirmó. Nos dijeron: teníais razón.

La frase de McCarthy contiene una asimetría que él expone sin resentimiento. Los bardi jawi se llaman a sí mismos Gente de Agua Salada y sitúan su presencia en esta costa hace unos treinta mil años. El Tribunal Federal reconoció su título nativo sobre estas tierras y aguas a finales de 2005; el programa de guardas nació al año siguiente en Ardyaloon, una comunidad de trescientas veinticinco personas a ciento ochenta y nueve kilómetros al noreste de Broome.

Los hallazgos no se quedaron en la revista. Sirvieron para diseñar el Área Protegida Indígena de 95.000 hectáreas y el Parque Marino Bardi Jawi Gaarra, de 204.000, cuyo esquema de zonificación entró en vigor este julio. La gestión es compartida con el Departamento de Biodiversidad de Australia Occidental; los guardas conocen cada canal y cada banco de arena.

El trabajo llega en un momento difícil. Una ola de calor marina blanqueó corales dentro del parque el año pasado. Saber por dónde se mueven los peces cuando el arrecife falla —hacia qué raíces de manglar se retiran, qué tamaños encuentran refugio allí— deja de ser un dato académico y se vuelve una herramienta de supervivencia.

En la lista de autores del artículo, junto a los nombres de los científicos, aparecen los guardas bardi jawi y los propietarios tradicionales. Es un renglón administrativo. También es la primera vez que ese saber viaja bajo su propio nombre.